

Establecer si las redes sociales Web 2.0 Logran actuar como espacios públicos, para asi
Ho: No existe diferencia significativa entre los espacios publicos y las redes sociales web 2.0.
H1: Existe diferencia significativa entre los espacios publicos y las redes sociales web 2.0
CVC, Identidad y globalización
La idea de una “ciudad valle central”, ubicada en a lo largo de la ruta 5 sur, comprendiendo las ciudades entre Santiago y Concepción, nace de la intención de La Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca, por generar un espacio de movilidad entre los habitantes de las ciudades y pueblos que comprenden las anteriormente nombradas regiones.
Nuestro país ha creado, en los últimos años, un extenso trazado de infraestructura vial, principalmente a través de las autopistas. Las que ha incorporado ya no solo en su estructura de funcionamiento sino hasta en una escala territorial y de paisaje. Las que ofrecen una posibilidad cierta de desarrollo para sus regiones actualmente drenadas hacia la capital. Si miramos las autopistas y las redes ferroviarias bajo la perspectiva que plantea la Escuela, claramente se encontrarían sub-utilizadas frente al potencial de desarrollar una ciudad sobre ellas, a modo de la ciudad lineal.
Frente a nuestros ojos desfila la posibilidad de enfrentar el problema de la asimetría demográfica y económica dada por la centralidad absoluta de Santiago, por una parte, y la realidad política de la ciudad latinoamericana, que tal como sentencia Supersudacas, “se caracteriza por ser un conglomerado sin límites y bordes precisos. Dentro de una misma ciudad se pueden encontrar millones de ofertas, sectores, y complejas relaciones inmobiliarias que dificultan, el intercambio comercial y de producción con ciudades vecinas. Dichos centros urbanos centralizan el poder económico y político y tienden a concertar la mayoría de las actividades industriales, académicas y culturales. “1
Es así como este proyecto se basa en dicha movilidad como sustento del sistema. La que se define a partir de atractores y facilitadotes2. Los atractores son aquellos elementos programáticos, urbanos o paisajísticos que nos hacen desplazarnos de un lugar a otro porque, precisamente, nos atraen y los facilitadores son aquellos elementos de infraestructura que permiten nuestro desplazamiento. Así puedo tener una razón y un medio para ir de San Carlos a San Fernando, de Pelluhue a Pencahue.
Con la idea de Ciudad Valle Central se quieren fusionar fuerzas y presupuestos entre estas regiones y con ello poder lograr una ciudad dotada de infraestructura y movilización, facilitando la migración y la obtención de estos recursos e infraestructura, sin la necesidad de abandonar el valle para poder lograrlo. Detonando un crecimiento que va desde los menos de 2 millones de personas que pueblan el valle hasta un potencial de más de 8 millones. Y con ello ayudar a la descentralización del país, de esta manera las cuestiones de la identidad de nuestras ciudades y regiones toman vital importancia.
Estas identidades están fuertemente conectadas con sus especialidades, no sólo en relación con los mercados financieros, sino también en la energía, la agricultura, el ocio, los servicios y los mercados industriales. Es la especialización, debido a su capacidad de concentración, que atrae a las empresas, y al aplicar este conocimiento y la innovación de las industrias, se pueden activar ciertas regiones, las que ayudan a estimular el comercio mutuo y, por tanto, la interdependencia mutua.3
La identidad, como dice Javier Pinedo4 nos permite conocer diferencias específicas, rasgos, características, entre otros. Ésta, nuestra identidad puede ser expresada o reflejada a través de un rostro, una casa, un camino, los paisajes naturales y arquitectónicos. Todo aquello que de alguna manera refleja nuestra forma de ser, nuestra forma de habitar.
El rol de la imagen en la identidad es dar cuenta de nuestras visiones, recuerdos o creencias, construyendo el imaginario social, para así definir lo propio.
El aislamiento de Talca se rompió parcialmente con la llegada del ferrocarril en 1875, con el que se acercan nuevas formas culturales y sociales. Con la penetración explosiva de Internet y la aparición de las redes sociales se podrá Indagar sobre las posibilidades que ofrecen las Redes Sociales existentes en Internet como generadoras de instancias públicas o comunitarias originales para un territorio extenso con las expectativas de crecimiento de Ciudad Valle Central.5
En todo el mundo, estamos viendo una expansión sin precedentes de las redes de Internet, más recientemente, impulsada por la propensión a las comunicaciones móviles con acceso a la web. La próxima generación en la red, será para usuarios en los países en vías de desarrollo. La consecuencia de este crecimiento y la tendencia, es una enorme democratización y de descentralización de la toma de decisiones en todo el mundo, especialmente en el “tercer mundo”.
1.
Nuestra posición geográfica, y nuestra condición de tercer mundistas.
2.
Nuestra historia, donde la modernización en general ha sido deseada y a la misma vez ha asustado a los chilenos. Ya en 1929, Mariano Latorre describe un “Chile semi-extinguido por influencias novísimas”, la televisión, cuya presencia revoluciona toda la comunidad. <
3.
Nuestra cultura, de origen colectiva, donde se incorporan todos los habitantes de una comunidad, produciéndose un significado plural y común en el que nos reconocemos y que vamos pasando a las siguientes generaciones. De aquí surgen los gentilicios, detrás de los cuales se encierra el pasado, la historia, los valores familiares, la concepción del futuro, la forma de ganarse la vida, el lenguaje, etc. Pero, además, la cultura es dinámica. Mucho de lo que hoy llamamos “tradición” alguna vez fue cambio y renovación. La cultura del valle central es relativamente homogénea, agrícola, criolla, hispana, suavemente mestizada. En el Maule, las casas muestran lo que somos: magníficamente pobres. Amplias, altas, pero de adobe barato. Otra de las formas en que se expresa una identidad, es en el deseo manifiesto de querer pertenecer a una determinada cultura. Mas allá de haber nacido o no en un lugar, o de poseer una determinada idiosincrasia<. Es en este punto donde cobra mayor importancia el hecho de que las tecnologías están entrando con mas furor en los países sub-desarrollados, donde existe la necesidad de utilizar estas herramientas como una forma de surgir y tener mayores oportunidades, ya que de alguna forma aquel que tiene mayor poder socio-económico, tiene sus redes formadas y al alcance y no necesita de éstas.
4.
Urbanización, educación y alfabetización digital.
Por otra parte, el escenario actual del país, ha permitido el surgimiento de proyectos de desarrollo con visión de futuro -Chile Potencia Agroalimentaria, Iniciativas de independencia energética, País Digital y otros- generando un momento de coyuntura para repensar y poner en marcha el proyecto CVC.
Espacio público y Redes sociales
Un espacio público es un amplio espacio físico, bien definido por sus bordes y con una gran actividad y movimiento de gente en él. Desde este punto de vista podemos pensar en un espacio público como la confluencia, cruce y traspaso de fuerzas de gravitación y repulsión, que generan movimiento y que se producen por la existencia de los elementos que se encuentran en ese espacio.6
El espacio público dice ser ese ejercicio de habitar que la gente desarrolla en la ciudad, afuera, por oposición a un hogar o un adentro donde se recuperan energías, donde se descansa y donde se es uno mismo. Afuera es donde el hablar puede ser escuchado por alguien más.
Isaac Joseph7 señala como ese afuera es animado por temores y deseos: uno es el temor a la identificación, al ser reconocido y a ser señalado. También existe simultáneamente un temor a la invasión, a ser agredidos, menospreciados e incluso ignorados. Esto último también tiene que ver con un deseo paradójico, porque al igual que ánima al ser humano a salir, a querer estar con otros, es deseo de querer estar sin ellos.
Entonces, ¿Qué es ese afuera? Si adentro esta lo propio, aquello de lo que se es dueño, lo inviolable, el lugar de las relaciones controladas, conocidas, el hogar. Si adentro debe estar la familia, entonces afuera debe estar lo otro, eso a lo que llamamos espacio público y a lo que se opone lo privado.
En épocas pasadas, el hogar mantenía junto lo que de manera natural se habría dispersado, iluminaba, daba calor y a la vez definía un espacio seguro. Afuera, lejos del hogar estaban la oscuridad, el frío y la enajenación. Esa locura era la primera manifestación de estar fuera mucho tiempo, una locura fruto de la perdida de los lazos de la propiedad, del ser ajeno a todo. Estar fuera, es era estar enajenado.
Con el tiempo, la luz del hogar se apagó, las familias se dispersaron y el mejoramiento de las prendas de vestir y los sistemas de iluminación (ampolleta) hicieron innecesario compartir adentro. Ya no era preciso el encuentro ya que la maquina había reemplazado la mano de obra y la empresa familiar, los lazos de unión pasaron a ser normativos. Esto a la par que la locura dejaba de estar al aire libre, y pasaba a estar encerrada llevándose la enajenación a adentro. Es posible que esto haya ocurrido por la necesidad de controlar al hombre. El que haya sido enviado afuera, lo que por siglos estuvo dentro, impulsó el encuentro al aire libre, a los ojos y oídos de todos. Una política de sanidad recorrió las calles, las casas se hicieron más pequeñas y ventiladas, los espacios se hicieron abiertos y públicos.
Entonces, afuera quedó lo que había sido expulsado del adentro, las relaciones, el encuentro, la unión. Adentro, solo serían bien vistas las relaciones legalizadas. Y era en el afuera donde los ciudadanos pondrían en práctica lo aprendido en el manual de Carreño, la socialización, el encuentro, el intercambio eran acciones a desarrollar afuera. Cuando salgas a la calle te has de comportar de esta manera, hablaras en voz baja, caminarás siempre al lado de tus iguales y atrás de tus mayores, darás la mano a quien lo necesite y moderaras tus expresiones de felicidad o tristeza, en la calle no se grita ni se corre, no se salta ni se juega, el paso a de ser moderado o marcado por la ocasión y si la solemnidad lo requiere, incluso habrá de guardar silencio y respeto, pues en la calle se expresa su cultura y educación.
De esta manera el flâneur8 -Aquel que pasea por la ciudad y se va deteniendo en las vitrinas, las tiendas, sin ninguna intención concreta- se convirtió lentamente en un actor, un representante de la cultura, no un creador o re-creador de la misma. El interior, no es solo el universo privado del hombre, si no también es su estuche9. Pero este hombre contenido en este interior no se desborda al salir, pues surge una nueva forma de contención, la moda.
El espacio público se había trasformado en un espacio permanente, el afuera solo quedó para escuchar las formulas del correcto comportamiento de todo buen cristiano y ver los desfiles de moda que comenzaron a abarrotar las calles. Con ello, re-afloró un nuevo temor. ¿Afuera se estará en peligro? Y el estar adentro ¿garantiza seguridad? Un temor familiar, alentaba a los hombres a recogerse en la interioridad del hogar animo a la construcción de otra forma de interioridad, una intermedia que podría filtrar el afuera, los pasajes. Que ayudaron a reducir el azar de una multitud. La seguridad del adentro también se trasformó, ahora se funda en el conocimiento, el orden y la planeación, y así no dejar lugar a los elementos extraordinarios. Se desarrollo una estricta funcionalización de los espacios, lo que dio nombre de mueble a cada lugar, restringió el mobiliario, normó las medidas y creó estándares, el modulor del hombre típico.
Sin embargo la seguridad del adentro no es estable, como tampoco lo es la inseguridad del exterior. El proceso de entrar y salir las vulnera y por ello se deben fortalecer las barreras que hacen permeable la intimidad del adentro y lo público del afuera. La intimidad se constituyó en un derecho y en un bien, y lo público en una forma de vida, si bien no toda exterioridad es pública10. El video como forma de visión a distancia, permitió estar fuera y adentro al mismo tiempo, al menos virtualmente, tanto como hoy en día las revistas de farándula llevan el adentro hacia afuera.
El espacio privado, adentro, es ahora el que se domina y controla, pero también quiere ser el que domina y controla. Este espacio, al estar cerrado, implica para entrar o salir una violación del sistema que cierra. En cambio lo público, afuera. Debe estar abierto, disponible para cualquiera y por tal propenso al caos y/o la sorpresa.
El espacio que llamábamos público ha adquirido una condición que difiere radicalmente de sus sentidos clásico y moderno. Hoy día no tiene sentido la recuperación nostálgica del modelo clásico de espacio público, donde son necesarias nuevas relaciones entre público y privado. Como dice Toyo Ito, una arquitectura de límites difusos11.
1/ Una arquitectura capaz de transformarse respondiendo a los cambios de su medio.
2/ Una arquitectura que sustituye el espacio por el programa.
3/ Una arquitectura que es transparente y homogénea pero que a la vez responde a las singularidades locales.
Una arquitectura que se ocupa de los nuevos habitares. De modo que el territorio deja de ser solo un soporte físico sobre el que se produce la vida y pase a ser la combinación del medio físico y habitantes, y por tanto, también las relaciones que se establecen entre unos y otros. Pensar el habitar desde la arquitectura, sería pensar cómo se produce el territorio, y no sólo como se produce su medio físico. Es en este sentido en que se afirma que la arquitectura no es un fin en sí mismo. Es un medio para que en ella se produzcan cosas. Podemos intervenir a la manera clásica de los arquitectos, con edificaciones u obras públicas, pero también, podemos intervenir transformando las relaciones entre el medio físico y los habitantes. Esta segunda modalidad sería además el caso para la mayor parte de la sociedad que carece del poder, los recursos o la capacidad administrativa para hacer una gran obra pública o poner en pie un nuevo barrio. Aquí entrarían las redes sociales como componente relativamente nueva capaces de modular las relaciones entre medio físico y habitantes, de producir, por tanto, territorio.
El espacio ciudadano está tomando hoy día otras formas, asociadas ya no a lo público sino a lo “común”, concepto y práctica política que nos desafía a imaginar una nueva espacialidad.
Hoy en día la vida pública transcurre en espacios que no son ni estatales ni públicos: en verano preferimos los pasajes techados que cruzan de un lado a otro los edificios, compramos el diario en el quiosco del estacionamiento subterráneo y regalos de Navidad en las galerías del Metro; es más, algunos prefieren usar las áreas verdes de un condominio en vez de ir a la plaza del barrio. Y a pesar de que todos esos lugares tienen a lo menos un dueño, nos movemos en ellos como si estuviéramos en la calle; para la arquitectura, estos lugares son parte del espacio público (Selle, 2001), aunque hay quien prefiere llamarlos espacios colectivos$
William Mitchell12 propone que el nuevo habitante para/con el que habría que pensar la arquitectura tiene que dejar de ser el individuo aislado, centro y medida de todas las cosas, para pasar a ser un cyborg espacialmente extendido. Se trata de un pensamiento ecológico. La idea es que formamos parte de un mundo interconectado, interdependiente, en el que la mediación entre el universo físico y nosotros los humanos, se lleva a cabo mediante redes maquínicastecnológicas, que pueden pensarse como nuestras extensiones o prótesis: desde las redes urbanas modernas a las redes de comunicación más contemporáneas. Félix Guattari presenta esta idea con el concepto de ecología maquínica.
“Nos iría mejor”, dice Mitchell, “si tomáramos como unidad de subjetividad, y de supervivencia, al individuo biológico + sus extensiones e interconexiones”.
Toyo Ito, presenta la situación como el deseo de un nuevo cuerpo. Si bien a finales de
los ‘80 lo describía como el deseo de un cuerpo androide, más recientemente ha propuesto llamarlo el cuerpo del movimiento moderno electrónico. Un cuerpo que flota simultáneamente entre los flujos naturales y los flujos electrónicos, que se encuentra a la búsqueda de una casa que aún no existe, como dijera Mies van der Rohe en otra situación de cambio histórico. Una casa que está por inventar.
Podemos comparar los flujos electrónicos en la metrópolis contemporánea con el agua en las ciudades antiguas. En las primeras urbes del Neolítico, en las ciudades de Roma o del Islam, la ingeniería y la arquitectura modulaban el flujo del agua en el campo y la ciudad, para hacer posible la agricultura y, de camino, nuevas formas de vida. Una arquitectura del agua organizaba las ciudades y el campo. Como ocurría en las huertas y jardines de la ciudad histórica, los flujos electrónicos atraviesan hoy la ciudad contemporánea, dando lugar a nuevas formas de vida: nuevas relaciones entre seres humanos y máquinas; entre personas y comunidades, próximas y lejanas, con el tiempo y el espacio.
Ciertas civilizaciones más sabias o cultas supieron hacer del agua, más allá de un bien estrictamente funcional, un motivo de goce y belleza. Parte de esta belleza de las huertas y jardines urbanos consistía en armonizar lo productivo (alimentación, microclima) y lo estético (arte de la jardinería. ¿
Desde el nacimiento de Internet, se exploran sus posibilidades para fomentar la comunicación entre sus usuarios, y las relaciones entre ellos. Las capacidades de
El término de redes sociales está basado en una teoría matemática enunciada a principios del siglo XX, y desarrollada a mediados de los 50, los seis grados de separación. En lo básico, dicha teoría enuncia que una persona cualquiera del mundo solo está separada de otra a través de un máximo de 6 niveles de relaciones.
Las funciones de las redes sociales online pueden resumirse en:
-Comunicación, nos ayudan a poner conocimientos en común.
-Comunidad, nos ayudan a encontrar e integrar comunidades.
-Cooperación, nos ayudan a hacer cosas juntos.
Facebook, Es una de las redes sociales mas populares en el mundo en el ámbito universitario.
-Permite localizar amigos por criterios geográficos, de estudios, empresa
-Permite la creación de perfiles, grupos, páginas abiertas…
-Facilidad de uso
-Disponibilidad de multitud de aplicaciones para incorporar otras funcionalidades
Los medios de comunicación y las redes sociales actúan como modelador de la conducta del ser humano. Anteriormente, cuando no existían los medios eléctricos, el ser humano vivía aislado de todo lo que ocurría a su alrededor. El medio eléctrico ha roto las barreras comunicacionales de tiempo y espacio. Lo que antes se llamaba público-entes aislados, con puntos de vista diferentes-, el medio eléctrico lo constituyó como masa.
El mensaje no es simplemente la información que se transmite a través de los medios de comunicación. No se puede obviar el hecho de que el “medio” también puede ser el mensaje. Con la aparición del medio eléctrico, el individuo recibe información constantemente y a éste no le queda tiempo de decodificarla, es decir, recibe la información tal cual como fue transmitida, sin poder analizarla y sin tener una posición frente al suceso. El medio tiene el poder de manejar la información a su conveniencia y también tiene la facultad de modelar la opinión de la audiencia masiva. la incesante transmisión de mensajes hace que la información sea fugaz y los mensajes que permanecen en la conciencia del individuo, son los que manipulan al ser humano emocionalmente, como por ejemplo, el humor, el drama o el terror.
Actualmente, el medio más atractivo para analizar este punto de vista es Internet. Un medio donde no existe el espacio, una especie de “feria mundial” donde se maneja la información a la velocidad de la luz y sin restricción alguna. Con esta nueva tecnología se rompe definitivamente el patrón aislado y limitativo; todas las personas tienen acceso a la información actualizada y a la comunicación masiva en tiempo real. El individuo se torna dinámico y participativo y la respuesta es inmediata. Hablamos entonces de que el medio es el mensaje. Éste sería imposible de descifrar; porque una vez manipulado por el medio, la información cambia totalmente, y es así como la audiencia lo percibe. *¨¨
RECONCEPTUALIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO
Para discutir el concepto de espacio público se requiere de un análisis histórico y material. Se necesita una arqueología del espacio público.
El reposicionamiento de las ciudades ha generado cambios recientes en la escalas, espacios y contenidos de la actividad económica, hay tres tipos de procesos críticos: la actual formación de las ciudades globales; la nueva tendencia hacia la formación de mega-regiones y, finalmente, la expansión de flujos trans-fronterizos que conectan a las ciudades a diversos niveles de la jerarquía urbana.
Los procesos de globalización están teniendo diversos impactos en las principales áreas urbanas y, como resultado, las políticas urbanas tendrán que ir más allá de la preocupación familiar por los "problemas urbanos" de manera de ayudar a las ciudades a beneficiarse y abordar las implicancias de la globalización.
Estas formaciones —mega-regiones y geografías inter-ciudades— son muy diferentes. En otras palabras, el tomar una escala mega-regional puede ayudar a conectar a los "ganadores" y los "rezagados"—la mega región se convierte en una escala que incluye ciudades y áreas tanto globalizadas como locales y provinciales—. Pero esta conexión de ganadores y rezagados también puede ser extendida a redes inter-ciudades trans-fronterizas mediante el fortalecimiento de las conexiones de ganadores y rezagados entre fronteras&, tal como lo pretende la idea de ciudad valle central.
Referencias
1
2 Juan Román, Discurso de inauguración Exposición Ciudad Valle Central. Museo Nacional de Bellas Artes. 19 de Diciembre de 2003.
3 MVRDV, Chapter 1, 2004
4 Javier Pinedo, Identidad en
5 Javier pinedo, Identidad en
6 Rèdaction Journal3,www.journal3.net, 8 de mayo de 2008.
7 Isaac Joseph, el transeúnte y el espacio urbano, Barcelona, 1988.
8 Walter Benjamín, Iluminaciones II, el París del segundo imperio en Baudelair - el flâneur. Madrid 1972
9 Walter Benjamín, Iluminaciones II, París capital del siglo XIX, luís Felipe o el interior. Madrid 1972.
10 José Luís Pardo,
11 Toyo Ito, Arquitectura d e limites difusos, 2006.
= Elke Schlack, Espacio público,
$ Solá Morales, 1994 y Gausa, 2003.
12 William Mitchell, Me++ El yo cíborg y la ciudad red, 2003.
¿ José Pérez de Lama / hackitectura.net, 2007
*¨¨ Marshall McLuhan, el medio es el mensaje,
& Saskia Sassen, El reposicionamiento de las ciudades y regiones urbanas en una economía global: ampliando las opciones de políticas y gobernanza,
Cada día más, vivimos nuestras vidas en los puntos en donde se intersectan, de formas particularmente útiles y seductoras, flujos electrónicos de información, cuerpos móviles y espacios físicos. Estos puntos se están convirtiendo en oportunidades para la nueva arquitectura del siglo 21
William Mitchell, MIT, 2003
Desde hace algunos años, la transformación del espacio público se ha consolidado como un componente importante de los procesos de revitalización urbana. El cuidado del espacio público aparece a través de estas experiencias como una herramienta importante en el mejoramiento de las ciudades y de su imagen. Al mismo tiempo, estos espacios públicos cualificados responden a crecientes demandas de actividades y usos en los espacios libres urbanos, desde festivales y eventos colectivos, hasta el ocio y el turismo culturales, pasando por el simple paseo por espacios comunicativos, ricos en significados e información. De este modo, en las últimas décadas, las políticas urbanas del espacio público han ido alcanzando relevancia e identidad propia.
Desde que la relación entre cultura y espacio físico se ha roto con la globalización, el espacio que llamábamos público ha adquirido una condición que difiere radicalmente de sus sentidos clásico y moderno. Hoy día no tiene sentido la recuperación nostálgica del modelo clásico de espacio público; tampoco del ideal moderno de un espacio de consenso, integrador de la colectividad. El espacio ciudadano está tomando hoy día otras formas, asociadas ya no a lo público sino a lo “común”, concepto y práctica política que nos desafía a imaginar una nueva especialidad.
En un mundo donde impera la cultura tecno-científica, los avances tecnológicos, cada vez más, transforman nuestras concepciones sobre nuestros cuerpos cyborgs, nuestras comunidades, nuestras formas de sociabilidad (co-presencia electrónica). Lo que obligaran a incluir nuevas problemáticas en las agendas políticas.
En este ámbito de globalización, se emplaza la idea impulsada por
La investigación en la que se basa esta tesis, aún es desarrollo, se fundamenta en el análisis de los espacios públicos, para con ello determinar si las redes sociales web 2.0 cumplen las condiciones que hacen que las primeras actúen como tal. De esta manera si las redes sociales cumplen con los parámetros que definen a un espacio publico, entonces, es posible que sean analizados, comprendidos y diseñado como cualquier espacio publico físico. Profundizaremos en la discusión sobre la existencia de un espacio-público-virtual, o de un ciberespacio público, términos que, en este texto se utilizaran como sinónimos. Para desarrollar el razonamiento se contrastara la noción de espacio-público-real con la de espacio-público-virtual.